Máquina fumadora para sexo solitario

No es usual que usemos la misma fuente para dos post distintos. Puede ser porque el invento sea demasiado bueno para dejarlo pasar o que yo sea demasiado vago: podéis elegir vosotros la explicación.

El caso es que, después del roncador antes citado, investigando en la página del Museo de Arte Moderno de Nueva York, me he encontrado con otra perlita de Noam Toram, esta vez una máquina con la que compartir los cigarros después de una noche de pasión.

No quiero decir con ello que la noche de pasión haya que pasarla con la máquina, sino a que con ella podréis compartir el cigarrito de después tras una sesión de sexo solitario para que, al menos, parezca que el usuario ha estado con alguien. Sí, ya sé que esto es un poco frío, pero menos da una piedra; y ahora que lo veo, si ponemos una foto de Scarlett Johansson con un agujero en la boca hasta puede dar la impresión de que uno ha gozado con la actriz.

Aunque, por muchas vueltas que le demos y muy geeks que seamos, eso sigue significando que la vida de quien lo use sigue siendo triste tirando a patética.

Información substraida de la siguiente página: pulsa aquí.

Aún no hay comentarios

Aún no hay comentarios.

RSS de los Comentarios Identificador URI de TrackBack

Deja un comentario